Valeria no tomó el autobús. Vio cómo este se alejaba y luego explotó una llanta a dos cuadras. Nadie murió, pero varios resultaron heridos. La policía buscó al autor de las notas. Al final, el casillero 309 estaba vacío nunca tuvo dueño. Las cámaras mostraban a Valeria poniendo las notas ella misma… pero ella no tiene ningún recuerdo de haberlo hecho. El psiquiatra dijo “sonambulismo”. La última nota, que encontró en su mochila, decía: “Gracias por salvarte. Yo soy la que viene después de ti.”
Sofía recibe un mensaje por AirDrop en el autobús: "No te bajes en la próxima parada" . Mira a su alrededor, pero todos parecen absortos en sus teléfonos. Decide ignorarlo y se levanta. Justo antes de que se abran las puertas, recibe una foto de su propia espalda con un círculo rojo sobre su mochila. Al abrirla, descubre que alguien ha deslizado un rastreador GPS en su interior. historias de misterio cortas para adolescentes
: Un clásico del suspenso psicológico donde la culpa de un asesino se manifiesta a través del sonido imaginario del corazón de su víctima. El gato negro " – Edgar Allan Poe Valeria no tomó el autobús